El gobierno húngaro ha decidido retomar el control directo de las universidades del país, poniendo fin a la administración a través de juntas designadas por el gobierno de Orbán. Esta medida implica una centralización del sistema universitario bajo la órbita estatal. La decisión revierte un modelo anterior donde las universidades tenían mayor autonomía en su gestión. Se espera que el cambio impacte la gobernanza y financiación de las instituciones educativas superiores en Hungría. El gobierno argumenta que esta reestructuración busca mejorar la calidad y eficiencia del sistema educativo. Esta acción ha generado debate sobre la independencia académica y la autonomía universitaria en el país. La implementación de estos cambios se espera en los próximos meses.