El Parlamento húngaro aprobó una reforma constitucional, conocida informalmente como “Lex Orban”, que podría limitar significativamente la capacidad del primer ministro de ejercer control sobre las instituciones estatales. La medida, considerada por muchos como una respuesta directa al prolongado mandato de Viktor Orban, restringe las competencias del gabinete y fortalece el papel del Parlamento. Orban, quien dejó el cargo recientemente, reaccionó a la votación a través de su página de Facebook, indicando que estará disponible si lo necesitan. La reforma busca, según sus promotores, aumentar la transparencia y la rendición de cuentas en el gobierno. Analistas sugieren que esta ley podría dificultar el regreso de Orban al poder en el futuro. La aprobación de “Lex Orban” marca un punto de inflexión en la política húngara tras más de una década de liderazgo de Orban.
