El gobierno ha creado un fondo de tres mil millones de forints (aproximadamente 7.7 millones de euros) destinado a la eliminación del amianto. La medida se implementa con efecto inmediato, implicando la reasignación de fondos existentes. Este nuevo fondo busca abordar el riesgo para la salud pública que representa el amianto en edificios y otras estructuras. La iniciativa responde a la necesidad de modernizar y asegurar entornos más seguros para los ciudadanos. Se espera que la financiación permita la identificación y retirada de materiales que contengan amianto en todo el país. El gobierno enfatiza su compromiso con la protección de la salud y la mejora de la calidad de vida de la población. Esta asignación de recursos es un paso importante hacia la erradicación de este material peligroso.