El gobierno invertirá 500 mil millones de forintos (aproximadamente 1.280 millones de euros) en el desarrollo de tecnologías para optimizar el consumo de energía. Esta inversión se centrará en el aprovechamiento más eficiente de las fuentes de energía renovables, impulsado por la creciente capacidad de almacenamiento de energía. Un componente clave de esta estrategia es la implementación de contadores inteligentes, actualmente poco extendidos en el país. Se destinarán fondos públicos a través de convocatorias de subvenciones para fomentar la adopción de estos dispositivos. Los contadores inteligentes permitirán una gestión más eficiente de la demanda eléctrica y facilitarán la integración de energías renovables en la red. Se espera que estas mejoras contribuyan a una transición energética más sostenible y a una reducción de la dependencia de fuentes de energía tradicionales. El objetivo final es modernizar el sistema energético nacional y adaptarlo a las necesidades del futuro.
