Los precios de la gasolina en Hungría han descendido por debajo del nivel de precio protegido establecido por el gobierno, marcando una situación inusual desde la implementación de la regulación. Esta caída se produce tras la reciente eliminación del tope de precios por parte del ejecutivo húngaro. Se anticipa que los precios continúen bajando durante el fin de semana, beneficiando a los conductores. La medida de eliminar el tope de precios busca reflejar mejor las condiciones del mercado internacional. Anteriormente, el gobierno había mantenido un control estricto sobre los precios de los combustibles para proteger a los consumidores de las fluctuaciones globales. Esta situación representa un cambio significativo en la política energética del país. Se espera que la competencia entre las estaciones de servicio intensifique aún más la reducción de precios.
