Hungría enfrenta una escasez crítica de policías, con un déficit nacional de nueve mil efectivos, de los cuales más de dos mil se concentran en Budapest. Para abordar esta problemática, se proponen medidas que incluyen la implementación de modelos de carrera profesional más atractivos. Además, se plantea una reestructuración salarial para mejorar las condiciones laborales y retener al personal existente. Una parte fundamental de la estrategia consiste en la “recuperación” de agentes que previamente abandonaron la fuerza policial. El objetivo es incentivar a estos profesionales a regresar al servicio, contribuyendo así a paliar la falta de personal. Estas acciones buscan fortalecer la seguridad pública y garantizar una respuesta eficaz a las necesidades de la ciudadanía. La iniciativa representa un intento integral para resolver una situación que afecta la capacidad policial del país.