Hungría enfrenta su primera gran ola de calor del verano, alcanzando temperaturas extremas cercanas a niveles récord. Ante esta situación, las autoridades han emitido una alerta meteorológica válida para todo el territorio nacional. El fenómeno climático ha impulsado a miles de personas a desplazarse hacia el lago Balaton en busca de alivio. Este flujo masivo de turistas ha provocado graves congestiones vehiculares en las autopistas principales. Las autoridades instan a la población a tomar precauciones ante el riesgo térmico. El país permanece bajo vigilancia mientras persisten las altas temperaturas.
