El Primer Ministro Péter Magyar ha declarado que las próximas 48 horas serán “el período más desafiante” para Hungría. Este anuncio se produce tras la parada de la planta nuclear de Paks, lo que plantea serias preocupaciones sobre el suministro energético del país. Magyar ha anunciado la implementación de medidas extraordinarias para mitigar el impacto de la interrupción. Aunque no se han detallado públicamente, estas medidas buscan asegurar la estabilidad energética y minimizar las posibles consecuencias para los ciudadanos y la industria. La situación actual se describe como una crisis energética en ciernes, requiriendo una respuesta rápida y efectiva por parte del gobierno. Se espera que en las próximas horas se ofrezca más información sobre la naturaleza de estas medidas y la duración prevista de la parada de Paks. La comunidad internacional observa de cerca la evolución de esta situación.