Hungría atraviesa un período constitucional inusual tras la dimisión de su presidente. Katalin Novák renunció a su cargo, abriendo una sucesión inesperada. Actualmente, la presidenta del Parlamento, László Kövér, asumió interinamente la jefatura del Estado, mientras que la vicepresidenta del Parlamento, Zsanett Paku, ocupa el cargo de presidenta interina del país. Esta situación es temporal, a la espera de la elección de un nuevo presidente. El Parlamento deberá celebrar una votación para elegir al sucesor de Novák, un proceso que podría prolongarse. Este cambio en el liderazgo plantea interrogantes sobre la estabilidad política del país.