Hungría ha solicitado a diez empleados de la embajada rusa en Budapest que abandonen el país, alegando que sus actividades no se corresponden con el comportamiento esperado de los diplomáticos. Esta decisión refleja una tensión creciente en las relaciones entre Hungría y Rusia. El gobierno húngaro no ha especificado la naturaleza exacta de las actividades problemáticas, pero enfatizó la necesidad de que los diplomáticos respeten las normas internacionales. Rusia aún no ha reaccionado oficialmente a este pedido, pero se anticipan represalias. Esta medida se produce en un contexto de creciente escrutinio de las actividades de inteligencia rusas en Europa del Este. La situación está en desarrollo y se espera más información en las próximas horas. Es importante destacar que Budapest sigue siendo un punto focal en las dinámicas geopolíticas de la región.