Hungría ha expulsado a diez diplomáticos rusos en respuesta a actividades consideradas “inaceptables”. Esta decisión se produce en un contexto de crecientes tensiones entre Rusia y Occidente. Las autoridades húngaras no especificaron de inmediato la naturaleza exacta de las actividades que llevaron a las expulsiones, pero las describieron como una violación de las normas diplomáticas. El gobierno de Hungría enfatizó que está actuando para proteger su seguridad nacional e intereses. Este movimiento se alinea con acciones similares tomadas por otros países occidentales en las últimas semanas. Se espera que la medida genere una mayor escalada en las ya tensas relaciones diplomáticas entre Rusia y la comunidad internacional. La situación sigue desarrollándose y se esperan futuras reacciones por parte del gobierno ruso.