El primer ministro húngaro, Péter Magyar, ha anunciado la creación de una nueva agencia gubernamental con facultades excepcionales en el ámbito europeo. Esta agencia tendrá como objetivo investigar y auditar las acciones de administraciones anteriores. Magyar ha justificado esta medida, enmarcada en una operación denominada "Fuego Purificador", citando incluso declaraciones de su exesposa. La iniciativa representa un cambio sistémico significativo en la estructura de poder húngara. Se espera que el organismo tenga un amplio alcance en sus investigaciones y pueda generar controversia. La velocidad con la que Magyar está implementando estos cambios ha sorprendido a observadores políticos. El propósito declarado es la rendición de cuentas y la transparencia en la gestión pública.