El Parlamento húngaro eligió hoy a Andrés Baka, expresidente del Tribunal Supremo, como nuevo presidente del país. La oposición optó por boicotear la votación, lo que llevó a que Baka fuera el único candidato presentado. Fue elegido gracias al apoyo de los votos del partido gobernante Tisza, que posee una mayoría de más de dos tercios en el Parlamento. Esta victoria consolida el poder del partido en el gobierno, al tener ahora un aliado en la presidencia. La falta de competencia en la elección ha generado controversia y críticas por parte de sectores de la sociedad. Se espera que Baka asuma su cargo en las próximas semanas, marcando una nueva etapa en la política húngara.