El gobierno húngaro entregó 5,000 toneladas de piedra en un solo día a la ciudad de Paks para contrarrestar la disminución del nivel del río Danubio. La intervención, revelada por el Primer Ministro Viktor Orbán, busca asegurar el suministro de agua de refrigeración para la central nuclear de Paks. La bajada del nivel del Danubio representa una amenaza para el funcionamiento de la planta, ya que necesita grandes cantidades de agua para su refrigeración. La entrega masiva de piedra tiene como objetivo elevar artificialmente el nivel del río, garantizando así la continuidad operativa de la central. Esta medida urgente demuestra la preocupación del gobierno por la seguridad energética y la prevención de posibles riesgos. Se espera que esta acción mitigue los efectos de la sequía y evite la necesidad de reducir la producción de energía.