El ministro de Finanzas húngaro ha respondido a las preguntas sobre la posible adopción del euro, indicando que no se espera que Hungría se una a la eurozona antes de 2030. La economía húngara aún no cumple con los criterios necesarios para la adopción de la moneda única, según el ministro. Inflación y otros factores económicos son obstáculos importantes. Aunque el gobierno no descarta la posibilidad a largo plazo, actualmente no es una prioridad. La adhesión al euro requeriría una convergencia económica significativa y un cambio en la política monetaria. El forinto húngaro sigue siendo la moneda oficial del país y, por el momento, no hay planes inmediatos para su reemplazo.