Hungría ha establecido un grupo de trabajo gubernamental de emergencia ante la persistente ola de calor que está poniendo a prueba sus sistemas de agua y energía. Esta medida responde a la creciente presión sobre la infraestructura nacional debido a las altas temperaturas. El grupo de trabajo se encargará de coordinar los esfuerzos para mitigar los efectos de la ola de calor y asegurar el suministro continuo de estos servicios esenciales. Se están evaluando medidas para optimizar el uso del agua y garantizar la estabilidad del sistema eléctrico. La situación podría agravarse si la ola de calor se prolonga, lo que hace que la respuesta coordinada sea crucial. El gobierno húngaro busca asegurar el bienestar de sus ciudadanos y la continuidad de las operaciones críticas.