Hungría se enfrenta a una ola de calor excepcional que afecta a gran parte de Europa. Las temperaturas alcanzarán niveles peligrosos a lo largo de la semana, incrementando los riesgos para la salud pública, especialmente para grupos vulnerables. Las autoridades recomiendan extremar precauciones, evitar la exposición prolongada al sol en las horas centrales del día y mantenerse hidratado. Se espera que las temperaturas continúen elevándose, sin alivio a corto plazo. Esta situación excepcional exige medidas preventivas para mitigar los efectos adversos del calor. Se insta a la población a seguir las recomendaciones oficiales para protegerse y proteger a los demás.
