La persistente ola de calor en Hungría, con temperaturas que alcanzan los 40 grados Celsius y mínimas nocturnas entre 25 y 32 grados, está generando alteraciones en el funcionamiento de los servicios públicos. La administración tributaria (NAV) ha anunciado cambios en su atención al cliente debido a las condiciones extremas. Además, se prevé la parada de la central nuclear de Paksi hoy mismo, como medida preventiva ante las altas temperaturas. Las autoridades están tomando precauciones para evitar problemas en el suministro energético y garantizar la seguridad de la población. La situación requiere una gestión cuidadosa para mitigar los efectos de la ola de calor sobre la infraestructura crítica. Se espera que la ola de calor continúe en los próximos días, complicando aún más la situación.

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