Las autoridades húngaras han extendido y elevado a nivel rojo la alerta por ola de calor debido a un aumento significativo de las temperaturas. Se prevén máximas de 38 grados Celsius para el viernes y sábado, ascendiendo a 39 grados el domingo. El pronóstico indica que el lunes se podrían alcanzar e incluso superar los 40 grados Celsius. Esta escalada en las temperaturas representa un riesgo para la salud pública, especialmente para los grupos vulnerables. La alerta roja implica medidas de precaución adicionales y recomendaciones para la población. Se insta a la ciudadanía a mantenerse hidratada, evitar la exposición prolongada al sol y buscar lugares frescos.
