La Autoridad Nacional de Seguridad Cibernética (NBSZ) de Hungría ha revelado que no existen pruebas que confirmen la participación de hackers rusos en el reciente ataque al sistema del Tesoro húngaro. Esta conclusión contradice las afirmaciones iniciales del Tesoro, que previamente declaró que el ataque provenía de servidores rusos. La investigación, según la NBSZ, no ha encontrado indicios de conexión alguna con Rusia. Este hallazgo plantea dudas sobre las fuentes de la información original y la posibilidad de desinformación. Las autoridades continúan investigando el origen del ataque cibernético y las motivaciones detrás de él. El incidente subraya la importancia de investigaciones exhaustivas y verificadas en materia de seguridad cibernética, especialmente en el contexto de tensiones geopolíticas. La NBSZ no ha proporcionado detalles sobre el origen real del ataque, manteniendo la investigación en curso.