El sociólogo Furedi, conocido por sus vínculos con el gobierno de Orban, ha presentado un análisis crítico sobre la actual generación juvenil, argumentando que carece de la capacidad para alcanzar la madurez. Según Furedi, esta dificultad se manifiesta en una falta de asunción de responsabilidades y una incapacidad para enfrentar desafíos. Su análisis no se centra en ideologías políticas, sino en dinámicas sociales y culturales. El sociólogo subraya que la apreciación de sus obras no debe interpretarse como una adhesión al soberanismo. Su trabajo explora la idea de que la sobreprotección y la ausencia de límites claros contribuyen a esta problemática. La discusión se centra en la necesidad de fomentar la autonomía y la resiliencia en los jóvenes para que puedan desenvolverse plenamente en la sociedad.