La cantante Majka, conocida por sus críticas al primer ministro húngaro Viktor Orbán, recibió amenazas de muerte provenientes de un individuo de origen húngaro en Transilvania, Rumanía. El agresor aparentemente buscaba venganza por las opiniones de la artista. La policía rumana está investigando el caso, lo que ha llevado a una decisión histórica relacionada con la seguridad de figuras públicas críticas con el gobierno. Este incidente subraya la creciente polarización política y las tensiones existentes en la región. Las amenazas fueron enviadas directamente a Majka, generando preocupación por su seguridad personal. El caso ha generado debate sobre la libertad de expresión y la protección de los artistas que expresan sus opiniones políticas. Se espera que las autoridades rumanas tomen medidas para prevenir futuros incidentes similares.