El árbitro húngaro István Kovács será el encargado de dirigir el partido que marcará el encuentro número 1000 en la historia de los Mundiales de la FIFA. El nombramiento fue realizado por Pierluigi Collina, jefe de árbitros de la FIFA, quien le otorgó este honor al árbitro rumano. Este hito representa un momento significativo en la historia del arbitraje futbolístico internacional. Kovács lucirá un uniforme especial para la ocasión, en reconocimiento a la importancia del partido. La FIFA considera este evento como una celebración de la trayectoria arbitral en los Mundiales. Se espera que el partido sea un evento memorable tanto para los jugadores como para los aficionados. La designación de Kovács subraya la confianza de la FIFA en su capacidad para dirigir encuentros de alta importancia.
