La fiscalía húngara ha ordenado un allanamiento en el centro de datos del partido Fidesz, liderado por el ex primer ministro Viktor Orbán. La operación busca evidencias en relación con una investigación en curso, aunque los detalles específicos aún no se han divulgado públicamente. Este allanamiento se produce en un contexto de creciente escrutinio sobre las actividades del partido y sus posibles vínculos con irregularidades. Las autoridades no han especificado qué tipo de información están buscando en el centro de datos. La acción ha generado reacciones encontradas, con partidarios de la oposición celebrándola como un paso hacia la transparencia y la rendición de cuentas. El partido Fidesz aún no ha emitido una declaración oficial sobre el allanamiento. Se espera que la investigación arroje luz sobre posibles actos ilícitos y fortalezca el estado de derecho en Hungría.