El artículo analiza el uso deshumanizante del lenguaje en la política húngara, destacando cómo figuras políticas han recurrido a metáforas degradantes para referirse a sus oponentes. Se menciona que el uso de términos como "gusano" para denigrar a adversarios políticos no es reciente, sino que tiene precedentes de hace más de 30 años, remontándose a declaraciones de políticos como Torgyán. El texto subraya cómo este tipo de retórica busca rebajar la dignidad de los oponentes y polarizar el debate público en Hungría. La reciente declaración de László Toroczkai es presentada como un ejemplo más de esta tendencia preocupante. El artículo invita a reflexionar sobre el impacto del lenguaje en la vida política y la importancia de mantener un discurso respetuoso y constructivo. Se puede encontrar más información sobre este tema en dailynewshungary.com. Esta práctica contribuye a un ambiente político más hostil y menos propicio para el diálogo.