Péter Magyar, figura política húngara, está presionando activamente a las empresas del país para que devuelvan fondos públicos recibidos durante el gobierno de Viktor Orbán. Esta iniciativa sigue al ejemplo de Duna Aszfalt, una empresa que ya ha comenzado a devolver dinero. Magyar busca exponer y revertir lo que considera una distribución injusta de recursos bajo el anterior régimen. Se espera que otras compañías sigan el ejemplo y devuelvan las ganancias obtenidas de manera irregular. La acción de Magyar representa un desafío directo a las prácticas de la administración Orbán y busca promover la transparencia y la rendición de cuentas en el sector empresarial húngaro. Este movimiento podría tener implicaciones significativas para el panorama político y económico del país. La situación plantea interrogantes sobre la legalidad de las transacciones previas y el futuro de las relaciones entre el gobierno y las empresas.