El primer ministro húngaro, Péter Magyar, ha provocado una crisis política al destituir a los jefes de las principales agencias de seguridad del país. Aún no se han anunciado los reemplazos para estos puestos clave. Paralelamente, Magyar ha lanzado acusaciones directas contra el ex primer ministro Viktor Orbán, alegando la creación secreta de centros para migrantes. El actual primer ministro afirma que se le ha mentido al público sobre esta cuestión. Estas revelaciones han generado una fuerte conmoción en el panorama político húngaro. La destitución de los altos cargos de seguridad y las acusaciones contra Orbán sugieren una ruptura significativa dentro del gobierno. Se espera que Magyar ofrezca más detalles sobre estas acusaciones en los próximos días.
