Durante una sesión parlamentaria en Hungría, legisladores del partido gobernante Fidesz solicitaron la palabra alegando motivos personales. Sin embargo, el presidente de la cámara les interrumpió, retirándoles el derecho a hablar. La decisión se basó en que los legisladores no iniciaron su intervención con la justificación requerida, incumpliendo así el reglamento interno. La oposición denuncia que esta acción representa un intento de silenciar las críticas y limitar el debate. Este incidente se suma a las crecientes preocupaciones sobre la libertad de expresión y el funcionamiento democrático en Hungría. La situación generó tensión en el hemiciclo y protestas por parte de los legisladores afectados. Se espera que este caso genere controversia y debate político en los próximos días.