La selección húngara, capitaneada por Szoboszlai, sufrió una derrota en un partido de preparación contra el Mónaco. El encuentro terminó con un marcador desfavorable para los húngaros. Szoboszlai jugó durante 75 minutos, cumpliendo con una destacada participación en el terreno de juego. Kerkez Miloš ingresó al campo de juego como suplente en los minutos finales del partido. Este partido formó parte de la preparación de la selección húngara para futuros compromisos. La derrota sirve como experiencia y oportunidad de mejora para el equipo antes de enfrentarse a competiciones oficiales.