Durante la rebelión del grupo Wagner en el verano de 2023, el entonces ministro de Asuntos Exteriores húngaro, Péter Szijjártó, se comunicó directamente con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov. El objetivo de la llamada era expresar preocupación por la seguridad de Lavrov ante la inestabilidad de la situación en Rusia. Szijjártó buscaba asegurarse del bienestar del ministro ruso en medio de la revuelta liderada por Yevgeny Prigozhin y sus mercenarios. La iniciativa refleja la inquietud en Hungría por las consecuencias del conflicto interno ruso. Esta acción diplomática, inusual en situaciones de crisis, subraya la relación bilateral entre Budapest y Moscú. No se han revelado detalles adicionales sobre el contenido de la conversación.
