Hungría activó el jueves el máximo nivel de alerta de la OTAN tras la pérdida de contacto con un avión de pasajeros israelí. El incidente se originó porque la aeronave de la aerolínea Arkia no respondió a las comunicaciones de control terrestre. Cazas húngaros fueron desplegados para interceptar y verificar la situación del avión. Tras la intercepción, los pilotos israelíes restablecieron la comunicación con las autoridades aéreas locales. El primer ministro húngaro describió el evento como una situación que requirió una respuesta inmediata. La alerta de la OTAN se desactivó una vez que se confirmó que no existía amenaza alguna.