Cazas Gripen de la fuerza aérea húngara fueron movilizados para interceptar una aeronave con destino a la República Checa desde Israel. El avión no estableció comunicación con el control de tráfico aéreo húngaro, lo que provocó la alerta y el posterior despliegue de los cazas. Los aviones húngaros acompañaron a la aeronave hasta el límite del espacio aéreo nacional. Las autoridades húngaras no han especificado la razón por la que el avión no se comunicó con el control aéreo. El incidente no representó una amenaza directa, pero sí requirió una respuesta de las fuerzas aéreas. Se están investigando las circunstancias del suceso para determinar las causas de la falta de comunicación.