Un estudio reciente revela que la violencia política de género es una realidad generalizada entre las parlamentarias húngaras, con casi todas las legisladoras reportando haber sufrido abusos en línea, sexuales o psicológicos. A pesar de la prevalencia de estas experiencias, ninguna de las afectadas ha denunciado formalmente estos incidentes. La investigación, realizada en cinco países europeos, destaca que la situación en Hungría está directamente relacionada con las políticas y el clima político promovido por el gobierno de Viktor Orbán. El estudio sugiere que el régimen actual contribuye a un entorno donde estas formas de violencia se perpetúan y se mantienen en silencio. La falta de denuncias se atribuye a la desconfianza en las instituciones y al temor a represalias. Los resultados del estudio pintan un panorama sombrío sobre la participación política de las mujeres en Hungría y la necesidad urgente de abordar este problema.