El embajador de Hungría en Turquía, Viktor Matis, finalizó su período de servicio en Ankara después de 13 años y medio. Al despedirse, Matis expresó su profundo vínculo con el país, declarando que dejará "una parte de su corazón" en Turquía. Su partida marca el fin de una larga etapa diplomática en la que representó a Hungría en las relaciones bilaterales con Turquía. Durante su estancia, Matis ha sido una figura clave en el fortalecimiento de los lazos entre ambas naciones. No se especificaron detalles sobre su reemplazo o futuros planes. La declaración del embajador refleja una conexión personal y emocional con Turquía, más allá de sus responsabilidades profesionales. Su legado se centrará en el impulso de la cooperación y el entendimiento mutuo entre Hungría y Turquía.