En Nepal, cientos de cuerpos no identificados están siendo enterrados en una zona boscosa alejada del área principal afectada por la catástrofe. Las autoridades locales, lideradas por el jefe de distrito Ganesh Arya, explican que no tienen otra opción ante la magnitud de la situación y la necesidad de prevenir riesgos sanitarios. Este enterramiento masivo ocurre en paralelo a las intensas labores de rescate que se llevan a cabo para encontrar a posibles supervivientes. La situación es crítica y las tareas de identificación de las víctimas se ven obstaculizadas por la magnitud del desastre. La prioridad actual es salvar vidas, pero el manejo de los restos humanos representa un desafío significativo. La falta de recursos y la difícil accesibilidad complican aún más la situación. Se espera que la identificación de las víctimas sea un proceso largo y complejo.