Durante una operación de limpieza de cuatro días, autoridades estonias retiraron cerca de 500 redes de pesca abandonadas del lado estonio del lago Peipus. Estas redes, conocidas como “redes fantasma”, representan un peligro para la fauna acuática y el medio ambiente. La iniciativa se centró en la eliminación de artes de pesca perdidos o utilizados ilegalmente. La operación busca mitigar el impacto negativo de estas redes en el ecosistema del lago, que es compartido entre Estonia y Rusia. Las redes abandonadas continúan capturando peces y otras especies marinas de forma indiscriminada, causando daños significativos. Se espera que la acción contribuya a la recuperación de las poblaciones de peces y a la preservación de la biodiversidad del lago Peipus. La limpieza forma parte de un esfuerzo continuo por mantener la salud ecológica de esta importante vía fluvial.