Cientos de personas se manifestaron en Portugal, específicamente entre Setúbal y el Parque de Merendas da Comenda, para oponerse a la posible privatización de cinco playas y áreas naturales de Arrábida. La marcha es una respuesta a los intentos de privatizar estos espacios públicos, generando preocupación por el acceso limitado a la costa. Los manifestantes expresaron su rechazo a la medida, argumentando que las playas son un bien común y deben permanecer accesibles para todos. La iniciativa de privatización ha provocado un debate nacional sobre la gestión de los recursos naturales y el derecho al acceso al mar. Este tipo de privatizaciones podrían afectar el turismo y la economía local, además de restringir el disfrute público de las playas. Los organizadores prometieron continuar con las protestas hasta que se detenga el proceso de privatización.