Cientos de activistas y académicos se han reunido en Alice Springs para unirse a los propietarios tradicionales Arrernte. El objetivo es una protesta planeada contra la base militar conjunta australiano-estadounidense de Pine Gap. La base, de gran importancia estratégica, ha sido objeto de controversia durante años por su papel en la recopilación de inteligencia. Los manifestantes expresan su preocupación por el impacto ambiental y cultural de la base en la tierra Arrernte. Los propietarios tradicionales buscan una mayor consulta y reconocimiento de sus derechos sobre el territorio. Se espera que la protesta atraiga a un gran número de participantes y ponga de relieve la oposición a la presencia militar extranjera. La acción se centra en la soberanía Arrernte y la protección de sus tierras ancestrales.