El presidente del Senado camboyano, Hun Sen, ha declarado que la Copa Mundial de la FIFA 2026 evidencia un cambio en el orden mundial del deporte. Señaló que el creciente éxito de naciones más pequeñas y en desarrollo ilustra una nueva era de “geopolítica futbolística”. Esta dinámica contrasta fuertemente con el panorama político internacional tradicional. Hun Sen argumenta que el fútbol se está convirtiendo en un reflejo de la redistribución del poder global. El torneo de 2026, con más equipos clasificados desde diferentes confederaciones, simboliza esta transformación. Esta evolución sugiere una creciente competencia entre las potencias futbolísticas establecidas y las naciones emergentes. El líder camboyano considera esta tendencia un fenómeno significativo en el contexto global.