Un humidificador de bajo costo, vendido en farmacias, está siendo relacionado con quemaduras graves en niños. Madres han denunciado que el dispositivo, adquirido con la esperanza de aliviar problemas de sueño en sus hijos, causó lesiones en la piel que requirieron injertos. Una madre relata haber sufrido quemaduras y ansiedad tras usar el humidificador en su hijo enfermo. Las autoridades sanitarias no han emitido aún una declaración oficial sobre el caso. La preocupación se centra en la seguridad del producto y la falta de advertencias claras sobre posibles riesgos. Se insta a los padres a revisar cuidadosamente las instrucciones y a suspender su uso si observan alguna anomalía. Esta situación plantea interrogantes sobre la regulación y supervisión de dispositivos médicos de venta libre.