Médicos franceses han identificado los primeros casos de transmisión de dermatofitosis, una infección fúngica de la piel, de persona a persona. Anteriormente, esta enfermedad era común en animales, pero rara en humanos. Los casos detectados, alrededor de 40, sugieren una nueva fase en la propagación de la enfermedad. Los expertos vinculan este fenómeno a la creciente interconexión entre la salud humana, animal y ambiental. La dermatofitosis se manifiesta como una infección cutánea, y los médicos están investigando las causas de esta transmisión inusual. Este hallazgo subraya la importancia de la vigilancia epidemiológica y la colaboración intersectorial para abordar las enfermedades emergentes.