Human Rights Watch ha denunciado que las autoridades indias estarían expulsando a musulmanes bengalíes que residen en el estado de Bengala Occidental hacia Bangladesh. Estas expulsiones se estarían llevando a cabo sin el debido proceso legal, lo que genera preocupación por el respeto a los derechos humanos. La organización acusa a India de forzar a estas personas a cruzar la frontera, sin ofrecerles alternativas ni garantías. No se han especificado cifras exactas sobre el número de afectados, pero la denuncia señala un patrón de comportamiento preocupante. Las autoridades indias aún no han respondido a estas acusaciones. La situación podría generar tensiones diplomáticas entre India y Bangladesh, y plantea interrogantes sobre el trato a las minorías religiosas en India. Human Rights Watch insta a una investigación exhaustiva de estas presuntas expulsiones forzosas.
