Un acuerdo entre los partidos 'Yishar' y 'Los Demócratas' ha brindado al Likud una herramienta electoral significativa. Este pacto, esencialmente, otorga al Likud la capacidad de contrarrestar cualquier intento de Benny Gantz de posicionarse como un líder centrista y moderado. La estrategia se basa en la simple afirmación de que una sola papeleta separa a Gantz de la izquierda radical. El acuerdo complica los esfuerzos de Eisenkot para presentarse como una alternativa viable y comprometida con el centro político. Ahora, el Likud puede argumentar que votar por Gantz equivale a apoyar posiciones extremas. Esta dinámica podría alterar sustancialmente el panorama de las elecciones en Israel. La situación ha generado sorpresa y análisis sobre las motivaciones detrás de la negociación.