Decenas de miles de iraníes participaron en un funeral multitudinario en Teherán para el ayatolá Ali Khamenei, en un evento que demuestra el poder de la élite clerical del país. El cortejo fúnebre, uno de los más grandes en una semana de conmemoraciones, recorrió las calles de la capital. Imágenes aéreas mostraron una gran concentración de personas en una avenida central. Durante la procesión, participantes clamaron venganza contra el expresidente estadounidense Donald Trump. Cuatro miembros de la familia del ayatolá también fueron sepultados. Las autoridades utilizaron mangueras contra incendios para refrescar a los asistentes en medio del calor. El evento subraya la fuerte influencia religiosa y política en Irán.