La indignación pública ha crecido tras la difusión de videos que muestran el desalojo de un manifestante durante el Festival de la Cosecha en Hualien. El manifestante, que protestaba silenciosamente con un cartel, fue retirado por la policía sin aparente justificación. Los videos circulantes en línea han generado críticas, acusando a las autoridades de represión y limitación de la libertad de expresión. Activistas y observadores denuncian que la acción policial fue desproporcionada dada la naturaleza pacífica de la protesta. El incidente ha provocado un debate sobre los derechos de los manifestantes y la respuesta de las autoridades durante eventos públicos. Las autoridades aún no han emitido una declaración completa sobre el incidente, generando mayor frustración y demanda de transparencia.