Autoridades tailandesas han registrado 15 propiedades en Hua Hin como parte de una investigación sobre empresas inmobiliarias. Se sospecha que estas compañías utilizaron a ciudadanos tailandeses como accionistas testaferros para inversores extranjeros. La operación, realizada el 10 de agosto, involucró a la policía y a funcionarios de inmigración. El Departamento de Desarrollo de Negocios (DBD) estima que los daños ascienden a más de 300 millones de baht. La investigación busca identificar la extensión de la trama y a los responsables. Las autoridades están enfocadas en desmantelar esquemas que violan las leyes de propiedad extranjera en Tailandia. Se espera que esta operación envíe un mensaje claro contra la corrupción y el fraude en el sector inmobiliario.