El pequeño pueblo de Sommarøy, ubicado en el norte de Noruega, se ha declarado oficialmente como un lugar fuera del tiempo. Debido a su ubicación geográfica, la región experimenta el fenómeno del sol de medianoche, impidiendo que el astro se ponga durante 69 días consecutivos. La periodista Maria Pettersson reportó desde la localidad la atmósfera única que genera esta luz perpetua. Los residentes y visitantes aprovechan las noches iluminadas para realizar actividades cotidianas. Entre las actividades más comunes se encuentran caminar, pescar y trabajar al aire libre en plena madrugada. Este entorno natural transforma la rutina diaria de quienes habitan la villa. El pueblo se ha convertido en un símbolo de la desconexión temporal frente a la naturaleza ártica.
