Expertos consultados por Infobae analizan la profunda relación entre los gustos musicales y la construcción de la identidad personal. Según los especialistas, las canciones que elegimos no son azarosas, sino que reflejan nuestro estado emocional y recuerdos. La música puede actuar como un refugio psicológico en momentos de crisis o estrés. Asimismo, favorece el sentido de pertenencia al conectar a los individuos con grupos sociales afines. El impacto de estas preferencias se extiende a la vida cotidiana, acompañando diversas actividades y estados de ánimo. En conclusión, la música funciona como una herramienta de autoconocimiento y cohesión social.
