El Mundial de 2026 ha comenzado oficialmente en Estados Unidos, México y Canadá, marcando la edición más grande de la historia. Houston, Texas, se prepara para albergar siete encuentros y espera atraer a medio millón de visitantes. Se estima que el evento generará un impacto económico de 1.500 millones de dólares para la ciudad anfitriona. A pesar de que las zonas para aficionados y los estadios ya están operativos, existen señales preocupantes. Algunos hoteles reportan una ocupación limitada, permaneciendo a mitad de su capacidad. Muchos seguidores han denunciado que el costo excesivo de las entradas hace que el torneo sea inasequible. Esta situación contrasta con las altas expectativas financieras y logísticas de la organización.