El organismo de supervisión social de Dinamarca ha solicitado el cierre de los centros residenciales gestionados por el grupo Lata. Esta medida se produce después de que la empresa fuera denunciada ante la policía por presunto fraude económico. El Ayuntamiento de Copenhague había invertido cientos de millones de coronas en la adquisición de plazas en estas instalaciones. A pesar de que el director de la compañía prometió mejoras tras quedar bajo supervisión intensiva, las irregularidades persisten. Un supervisor describió el caso como uno de los peores que ha visto en su trayectoria profesional. La decisión busca poner fin a una gestión marcada por la sospecha de malversación de fondos públicos. Actualmente, se evalúa el impacto de este cierre en los residentes afectados.